En Kurukṣetra, Draupadī pregunta a las reinas de Kṛṣṇa cómo llegaron a convertirse en sus esposas. Cada una relata un camino distinto —el rapto, la austeridad, la prueba de fuerza, la rendición o la providencia divina—, pero todas coinciden en que fue la gracia del Señor la que las llevó a Él. Lejos de sentirse orgullosas por su posición, se consideran humildes sirvientas de Kṛṣṇa y solo desean servir eternamente a sus pies de loto. El episodio enseña que el Señor, aunque es completamente autosuficiente (ātmārāma), se relaciona con sus devotos por amor y misericordia, y que la culminación del bhakti no es la grandeza, sino el servicio humilde.