La lección tras la humillación de Duryodhana

Tras el espléndido Rājasūya de Yudhiṣṭhira, donde Kṛṣṇa mostró que la verdadera grandeza está en servir al lavar los pies de los invitados, Duryodhana fue consumido por la envidia al contemplar la prosperidad de los Pāṇḍavas. En la sala de ilusiones de Maya Dānava, confundió el agua con el suelo y el suelo con el agua, sufriendo una humillante caída que simboliza cómo la envidia distorsiona la percepción de la realidad. Este episodio anticipa el conflicto de Kurukṣetra y enseña que la humildad conduce a la gracia, mientras que la envidia lleva a la propia destrucción, todo ello dentro del propósito providencial de Kṛṣṇa.