La belleza que desordena el mundo

Kṛṣṇa llega a Mathurā junto con Balarāma y los pastores, entrando en una ciudad donde cada persona responde de manera distinta a la presencia divina. Las mujeres de Mathurā quedan cautivadas por su belleza, mientras que tres encuentros revelan tres actitudes del alma: el lavandero rechaza entregar lo que pertenece al Señor y representa el ego posesivo; el tejedor ofrece su habilidad al servicio de Kṛṣṇa y recibe bendiciones; y el florista Sudāmā ofrece flores con amor puro, sin pedir nada excepto devoción, asociación con devotos y compasión. El episodio enseña que la diferencia no está en lo que poseemos, sino en si retenemos todo para el ego o lo ofrecemos al Señor con amor.