La enseñanza central del texto es que Goloka, la morada suprema de Kṛṣṇa, no surge del poder divino, sino del amor y servicio perfecto de Baladeva. En la teología gauḍīya, el servicio desinteresado constituye la esencia misma del mundo espiritual. Asimismo, explica la relación eterna entre Rādhā y Kṛṣṇa como una unidad y diferencia inconcebibles, donde el amor alcanza su máxima expresión tanto en la unión como en la separación. Finalmente, concluye que el acceso a Goloka no depende del conocimiento intelectual, sino del amor puro (prema), despertado por la gracia, la devoción y el recuerdo de la relación eterna del alma con Kṛṣṇa.