Kamsa y el destino divino

El capítulo muestra cómo Yoga-māyā, la potencia divina de Kṛṣṇa, escapa de Kaṁsa y le revela que el niño destinado a destruirlo ya ha nacido, demostrando que el poder del Señor está fuera del alcance de la tiranía. Aunque Kaṁsa se arrepiente brevemente, su corazón vuelve a endurecerse por la mala influencia de sus consejeros y retoma la persecución de los inocentes.
También se explica el destino de Kaṁsa y de los seis hijos de Devakī: ambos estaban ligados a antiguos ciclos de karma que, bajo la guía divina, terminarían en liberación. La enseñanza central es que el Señor puede transformar incluso el sufrimiento, las faltas y las tragedias en un camino de redención, sin eliminar la responsabilidad de las acciones humanas.