Cuando el pecado parece un refugio

Aghāsura, el hermano de Pūtanā y Bakāsura, tomó la forma de una gigantesca serpiente para vengarse de Kṛṣṇa. Disfrazó su enorme boca como una cueva y los pastorcillos, creyendo que era un lugar seguro, entraron junto con sus terneros. Kṛṣṇa los siguió, expandió su cuerpo dentro del demonio hasta asfixiarlo, lo derrotó y devolvió la vida a todos los niños y animales. Incluso Aghāsura obtuvo la liberación por el contacto con el Señor.
La enseñanza espiritual es que el pecado suele presentarse con apariencia atractiva y segura, pero conduce a la destrucción. Kṛṣṇa no salva desde la distancia: entra en el sufrimiento y en el peligro para rescatar a quienes confían en Él. Su gracia vence al mal desde dentro y ofrece la salvación, siendo el amor y la relación con el Señor un don aún más elevado que la simple liberación.