El mendigo que fue amigo de Dios

Bandhu Mohanty, un hombre muy pobre de Jajpur, confiaba plenamente en que Jagannātha era su amigo. Cuando una terrible sequía dejó a su familia sin alimento, emprendieron un viaje de cuatro días hasta Puri con la esperanza de encontrarlo. Aunque fueron rechazados del templo y pasaron la noche junto a un canal, la tradición cuenta que Jagannātha, disfrazado de un brāhmana, les llevó comida en un plato de oro. Al amanecer, Bandhu fue acusado de robo y encarcelado.
Esa noche, Jagannātha se apareció en sueños al rey Pratāpa Rudra y le reveló que Bandhu era su amigo y que Él mismo lo había alimentado. El rey lo liberó, le pidió perdón y le otorgó honor, vivienda y sustento. La historia enseña que la amistad sincera con Dios, basada en una confianza absoluta incluso en la adversidad, recibe su protección y cuidado, mostrando que Jagannātha responde no solo a la devoción formal, sino a una relación de auténtica amistad.