El Señor y el secreto de Karāmā

La historia de Karāmā enseña que el Señor Jagannātha no mira primero la perfección ritual, sino la sinceridad del amor. Aunque su sencilla khicaṛī era preparada sin los protocolos de pureza exigidos por el templo, Jagannātha la prefería por la profunda devoción con la que ella la ofrecía. Cuando un sacerdote descubrió un grano de arroz en los labios de la Deidad, el Señor reveló que cada mañana iba en secreto a comer a la casa de Karāmā. Así, esta līlā muestra que el amor puro trasciende las apariencias y que la ofrenda más valiosa es la que nace de un corazón completamente entregado.