El mono interior y su destrucción

Dvivida, un poderoso simio y aliado de Narakāsura, busca vengar la muerte de su amigo sembrando el caos, destruyendo ciudades, profanando lugares sagrados e interrumpiendo el orden espiritual. Finalmente desafía a Balarāma, burlándose de él y perturbando su descanso, hasta que es derrotado de un solo puñetazo.
La tradición interpreta a Dvivida como un símbolo de la mente inquieta e indisciplinada, que sigue perturbando incluso después de vencer los grandes obstáculos espirituales. Balarāma representa la fuerza espiritual capaz de dominar esa mente. La enseñanza central es que la paz interior no se alcanza solo con técnicas o esfuerzo, sino mediante una fuerza espiritual profunda que vence la agitación desde su raíz.