Más allá de la liberación espiritual

Según la tradición del bhakti (devoción), la verdadera liberación no consiste en disolver la individualidad en el Absoluto, sino en despertar un amor eterno por Dios. El alma conserva su identidad para poder relacionarse amorosamente con el Supremo.
Las escrituras describen cinco tipos de liberación (mukti): sayujya (fusión con el Absoluto), salokya (vivir en el mismo mundo espiritual que Dios), sarupya (tener una forma similar a la divina), samipya (proximidad e intimidad con Dios) y sarshti (compartir opulencias divinas). Sin embargo, los devotos consideran superior una sexta meta: prema-mukti, la liberación mediante el amor puro y desinteresado.
El bhakti enseña que el amor a Dios es la naturaleza original del alma y que se despierta mediante la devoción, la asociación con personas espirituales y el canto de los nombres sagrados. Más que buscar la liberación o poderes espirituales, el objetivo es desarrollar un amor sincero que transforme la vida y permita una relación eterna con el Supremo. Para esta tradición, la máxima perfección no es la libertad, sino la capacidad de amar sin condiciones.