La cura para el sufrimiento existencial

El verso 2.11 del Bhagavad Gita marca el inicio de la enseñanza espiritual: el Señor corrige a Arjuna por lamentarse, señalando que el sabio no llora por lo que es impermanente, ya que el Ser es eterno.
En un nivel profundo, el sufrimiento surge por identificarse con el cuerpo, la mente y los cambios, en lugar de con la conciencia que los observa. Adi Shankaracharya lo explica como ignorancia de la verdadera identidad; Ramanujacharya destaca la unidad amorosa con lo divino; Madhvacharya enfatiza la confianza en Dios; y Nimbarkacharya propone equilibrar unidad y diversidad.
En síntesis, el verso enseña que la verdadera sabiduría consiste en realizar la naturaleza eterna del Ser y dejar de apegarse a lo transitorio.