La partida de Kṛṣṇa hacia Mathurā

Akrūra llega a Vraja para llevar a Kṛṣṇa y Balarāma a Mathurā por orden de Kaṁsa. Aunque es un gran devoto, su misión provoca el profundo dolor de las gopīs, que ven partir a Kṛṣṇa y entran en el estado de vipralambha (amor en separación), considerado por la tradición gauḍīya como la expresión más elevada del amor divino.
En el camino, Akrūra se baña en el Yamunā y recibe una visión extraordinaria: contempla a Viṣṇu sobre Ananta-Śeṣa, mientras Kṛṣṇa sigue sentado en el carro. Los comentaristas explican que esta revelación muestra que la majestad de Viṣṇu emana de Kṛṣṇa, cuya forma dulce y humana es la realidad suprema. El capítulo marca el fin de la vida de Kṛṣṇa en Vraja, el comienzo de su misión en Mathurā y enseña que el amor alcanza su máxima profundidad en la separación y que la dulzura de Kṛṣṇa supera incluso su propia majestad.