Cuando la hipocresía intenta devorar lo divino

Tras varios peligros en Gokula, Nanda y los pastores trasladaron a toda la comunidad a Vṛndāvana, donde Kṛṣṇa y Balarāma comenzaron a cuidar los terneros. Allí derrotaron a dos demonios enviados por Kaṁsa: Vatsāsura, que se ocultó entre los terneros disfrazado de uno de ellos, y Bakāsura, una gigantesca garza que intentó tragarse a Kṛṣṇa. El Señor descubrió al primero y lo destruyó, mientras que al segundo lo venció desde dentro, obligándolo a expulsarlo antes de partirle el pico.
La enseñanza espiritual es que el mal suele ocultarse bajo apariencias de inocencia o de falsa santidad. Solo la presencia de Kṛṣṇa puede desenmascarar el engaño y vencer la hipocresía, que nunca puede contener ni apropiarse de lo divino, pues la verdad la expone y la transforma desde dentro.