Tus defectos son portales de iluminación

El diálogo “El defecto como puerta” enseña que defectos como los celos o la arrogancia no son solo obstáculos, sino oportunidades para despertar conciencia. Babaji Maharaj explica que, cuando somos capaces de observar un defecto en nosotros mismos, ya existe una parte más profunda y consciente que no se identifica con él.

La clave no es analizar el defecto intelectualmente ni rechazarlo, sino preguntarse: “¿Quién es el que observa esto?”. Desde esa atención consciente, la energía del ego puede transformarse en claridad y amor. Así, los defectos dejan de ser una caída y se convierten en un camino de regreso hacia nuestra verdadera naturaleza, que permanece intacta como el cielo detrás de las nubes.