Cuando tu espiritualidad es vacía

El texto describe cómo una persona puede practicar espiritualidad pero estar internamente ausente, perdiendo la conexión real con el presente, con los demás, con su cuerpo y con su corazón.
Esta ausencia se manifiesta en prácticas mecánicas, relaciones superficiales, falta de gratitud y pérdida del misterio, aunque externamente parezca más activa o “avanzada”.
La verdadera vida espiritual no depende de hacer más, sino de estar realmente presente. Esa ausencia solo puede revelarse —y empezar a sanar— al confrontarse con una presencia genuina.