Cuando los demonios se rinden

El texto explica cómo los asuras, seres desconfiados y estratégicos, entregan voluntariamente el néctar de la inmortalidad a Mohini, incluso después de que ella les advierte que no confíen en ella. Esto ocurre porque su belleza divina provoca un “despertar involuntario del alma”, anulando su mente racional y su ego. Así, actúan desde una conciencia más profunda, reconociendo lo divino y rindiéndose. Aunque parecen perder materialmente, este acto representa una conexión espiritual y una transformación interior duradera.